Tetuan, qué ver y hacer en la medina con más sabor andalusí,...

Tetuan, qué ver y hacer en la medina con más sabor andalusí, Marruecos.

Tetuan, qué ver y hacer en la medina con más sabor andalusí, Marruecos.
Tetuan, qué ver y hacer en la medina con más sabor andalusí, Marruecos.

Este artículo va a ser más corto de lo normal porque así fue nuestro paso por Tetuan: más corto de lo que nos hubiera gustado y es habitual en nosotros.

En Marrakech nos metimos en la autopista y no la abandonamos hasta que vimos la salida hacia Tetuan. En medio de la autopista nos reventó una rueda y tuvimos que parar a cambiarla.  Menos mal que Sebas ya había notado algo raro e íbamos muy muy despacio como a la espera de ver cuándo pasaba lo que tenía que pasar. De hecho, antes ya habíamos entrado en una estación de servicio pero no pudimos localizar dónde estaba el problema.

Como era ya por la tarde cuando llegamos a Tetuan, tomamos la carretera nacional hasta Martil. Un bonito y tranquilo (al menos en invierno)  pueblo costero donde íbamos a pasar la noche en el camping municipal . No hay camping en Tetuan y Martil es la mejor y más cercana opción para pernoctar en tu visita a Tetuan. Contrariamente a lo que nos imaginábamos, el camping estaba bastante lleno. Había de todo, autocaravanas, 4x4s, camiones vivienda, furgonetas, coches… ¡Menuda sorpresa!. El camping es una porquería. Está bastante desatendido y por lo que pudimos ver, creo que le queda poco tiempo de vida. Están vendiendo parte del terreno y había zonas que estaban ya como arreglando para empezar a construir no se qué.

Pasamos la noche y a la mañana siguiente después del paseo matutino con Akira nos fuimos para Tetuan. Subimos a la parte alta de la cuidad que es donde se encuentra la blanquísima medina y buscamos un parking cerca de la inmensa plaza Hassan II. Dimos unas cuantas vueltas y al final encontramos un parking genial en una calle muy tranquila. El vigilante estaba como una auténtica cabra pero bueno… Enseguida de bajar se nos acercó el típico guía hablando en español perfecto para acompañarnos. Insistió bastante pero al final acabó pillando que no, que preferíamos ir a nuestro rollo.

Palacio Real en la Plaza Hassan II de Tetuan.
Palacio Real en la Plaza Hassan II de Tetuan.

Tetuan tiene un claro sabor andalusí. Esto es debido a los 40 años que fue capital del protectorado español. La verdad es que casi todo el mundo habla en un perfecto español además del francés y el árabe marroquí. La plaza Hassan II es como el cogollo de la ciudad antigua. Aquí se encuentra el Palacio Real (actualmente en remodelación) y un montón de cafés y restaurantes. Desde esta plaza se accede a la medina por el Bab Ruah.

Bab Ruah en la Plaza Hassan II de Tetuan.

La medina blanca de Tetuan es muy bulliciosa, o sea, que está abarrotada de gente hasta las trancas. Las calles son muy estrechas y están llenas de tiendecitas de todo tipo. Hay zonas en las que se abre a unas bonitas y tranquilas plazas. Estuvimos un par de horas o tres paseando perdidos entre todo ese mogollón. La gente la verdad es que es super amable. Hay policía andando por toda la medina, imaginamos que vigilando a posibles carteristas y demás pero no tuvimos ningún problema en absoluto. Todo lo contrario, fue una experiencia super agradable y eso que cantábamos bastante con las cámaras.

Los hombres, sentados en sus tiendas o en las teterías, le pegaban tranquilamente a la pipa de kif. La poli pasaba olímpicamente. Me imagino que es algo cultural y por eso no dicen nada.

Teníamos sed y estábamos un poco cansados de dar vueltas así que nos sentamos tranquilamente en una pequeña tetería de una plaza. Nos pedimos dos tés a la menta y nos traen dos vasos llenos de humeante y dulcísimo té con menta fresca. Al momento un enjambre de abejas se nos echa encima tratando de meterse en nuestros vasos. ¡Horror! No tratan de picarnos pero está lleno, son enormes y de lo más incordiantes. Tratamos de engullir el té como sea a ver si se piran las muy pesadas pero como está ardiendo me abraso la lengua. ¡Malditas! Los vecinos de las mesas de al lado partiéndose de risa mientras fuman… Nos traen unas tapitas para los vasos pero como hace viento no aguantan y salen volando. Jobar, con lo bueno que les ha salido el té! Al final acabamos medio tragándonos la deliciosa infusión al mismo tiempo que damos continuos manotazos al aire como los boxeadores. Vaya forma tan cruel de arruinarte la hora del té!. 🙂

Continuamos un rato más andando por las calles de la medina hasta la hora de comer. Elegimos un restaurante cerca de la plaza Hassan II (el primero que pillamos) y pedimos ensalada, harira y fritura de pescado para dos. ¡UUMM más que delicioso!

Después de comer y reposar un rato nos fuimos ya hacia la autocaravana. Como casi siempre hacemos, ya en la autocaravana, comenzamos a prepararnos nuestro té a la menta con pastitas. Cuando estábamos tranquilamente mojando pastas, el vigilante loco de antes, empieza a dar golpes en el vehículo. Sale Sebastián y le dice que tranquilo que estamos tomando un té y que enseguida nos vamos. Pues el tío cada minuto dando golpes y gritando como un histérico. ¡UUFF! Sebas ya encendido le suelta: Pero me vas a dejar en paz de una puñetera vez pesado!. Flipando con su reacción, vemos que los hombres de alrededor nos miran y nos indican, poniéndose el dedo en la cabeza y girándolo,  como que está loco. Aaahhh!! Ya nos parecía a nosotros… Al final nos tomamos el té, Sebas sale, le paga y el tío empieza a gritar: ¡¡lo siento, lo siento, perdóname, perdoname!! al mismo tiempo que comienza a abrazarle y darle besos… ja,ja,ja Lo dicho, ¡Como una cabra!. Unos hombres que estaban contemplando la escena muertos de la risa nos explican que la droga está haciendo estragos entre la juventud. ¡Una pena!.

Cogemos la autocaravana y nos vamos directos a Ceuta. Al llegar, ¡sorpresa!. La cola para entrar es kilométrica. Paciencia y al toro. Esta noche dormimos en Ceuta sí o sí. ¡Se nos acabó lo bueno!. Al final y ya de noche entramos en Ceuta después de pasar todos los controles y revisiones del vehículo, de enseñar los papeles de las vacunas de Akira a la guardia civil y demás trámites fronterizos. ¡Ya estamos en España después de 5 semanas de periplo por tierras marroquíes!.

La visita a la medina de Tetuan fue corta pero intensa. Nunca nos habíamos molestado en parar en esta ciudad norteña pero la verdad es que su medina Patrimonio de la Humanidad bien merece una visita aunque sea corta.

Si te apetece ver más fotos que sacamos en Tetuan puedes hacerlo aquí.

Como siempre, espero que este artículo te haya resultado útil si piensas viajar a Tetuan. Si te apetece colaborar, compártelo en Facebook o manda un tweet. Gracias!! 😉

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