Flores y Rinca

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Muy ilusionados llegamos a Labuanbajo (FLORES). Teníamos ganas de recorrer esta misteriosa isla y con el Suzuki teníamos todo a favor para poder hacerlo a nuestra forma, sin prisa pero sin pausa. En Labuanbajo nos alojamos en un hotelito propiedad de dos chicas holandesas que habían encontrado el amor y la felicidad en estas lejanas tierras y que no habían dudado en quedarse siguiendo los dictados de su corazón. Pasamos un par de días explorando el lugar y los alrededores y planeando qué ruta hacer por Flores.

Nuestro siguiente destino fue Ruteng. Buena base para explorar el país Manggarai. Hogar del grupo étnico más interesante de la isla. De mayoría cristiana, todavía hoy en día conservan parte importante de sus ritos animistas que incluían ceremonias de sacrificio de búfalos, cerdos etc. Hay numerosos pueblos tradicionales por las inmediaciones como Compang Ruteng, Golo Curu etc.

De aquí continuamos nuestro camino a Bajawa. Capital de los Ngada, uno de los grupos étnicos que más nos impactó por lo bien que habían sabido o podido mantener sus costumbres. Practican una mezcla de animismo y Cristianismo en la que todavía hoy en día tienen cabida el culto a los ancestros, las ceremonias de sacrificios etc. Como en Ruteng, lo interesante está en visitar los poblados tradicionales de los alrededores. Los que más merecen la pena son Bena y Wogo que son simplemente impresionantes.

Seguimos ruta hasta nuestra siguiente parada en Ende. Un agradable lugar en el que poder hacer un descanso en el camino hacia el volcán Kelimutu, nuestro objetivo por aquellos lares. Después de hacer noche en Ende continuamos hasta Moni, un bonito pueblo que hace de base para todo el que quiera subir al volcán Kelimutu (como era nuestro caso). Al día siguiente nos levantamos muy temprano para poder ver amanecer desde lo alto del volcán (1640m.). Acometimos la subida de noche y cuando empezó a amanecer pudimos descubrir el tesoro que ocultaba este volcán y el por qué de ser el destino turístico nº1 en esta isla. Ante nosotros aparecieron 3 cráteres que contenían 3 lagos de 3 colores distintos: uno azul turquesa, uno como marrón y otro negro. Nos dijeron que tenían la peculiaridad de que cambiaban de color.Ver amanecer desde lo alto fue realmente espectacular. Nos quedamos lo que nos apeteció contemplando el paisaje y luego para abajo.

Al día siguiente partimos hacia Maumere para ir poco a poco volviendo a Labuanbajo por la costa norte (Mbay, Riung, Pota, Reo). Aquí tuvimos acceso a una parte de la isla que no suelen ver los turistas, a juzgar por la cara que ponía la gente de los poblados que nos íbamos encontrando.

Finalmente llegamos a Labuanbajo y arreglamos el tema para poder ir a ver los Dragones de Komodo pero en vez de en Komodo (que está abarrotado de gente) en RINCA que se ven igual y estás casi solo.
Salimos en un barco para nosotros solos y fue genial, muy romántico. Además, tuvimos suerte, hubo buena mar y me dejaron llevar el timón y todo. Llegamos a Rinca y nada más bajar del barco te dan la bienvenida como tres o cuatro bitxos de Komodo enooormes.  Imponen mucho de tan cerca. Yo alejándome de ellos por si acaso, siempre me pasa algo con los bitxos, no se como me las arreglo, y Sebastián acercándose al máximo posible para tirarles fotos, y yo gritando claro!
Bueno, esta vez todo salió bien y pudimos disfrutar de un fantástico día por el parque con un guía muy majetón en el que pudimos ver un montón de animales aparte del dragón de Komodo. Aves, monos, búfalos (uno de ellos moribundo y apunto de ser devorado por los Dragones, qué penita me dio!) etc.
Llegamos de nuevo a Labuanbajo y después de pasar unos días por allí iniciamos el camino de vuelta a Sumbawa primero y Lombok despúes. Aquí devolvimos el Suzuki y cogimos otro ferry que nos llevó a Bali. Después de unos días en Ubud, compramos un billete de avión Denpasar-Bangkok y nos despedimos, con enorme dolor en el corazón y prometiendo volver, de Indonesia.

Estuvimos como una semanita en Bangkok cerrando el billete de avión de vuelta a casa, comprando regalos, divirtiéndonos y en estos días planeamos parar el tiempo que se pudiera en Jordania, aprovechando que volábamos con Royal Jordania y hacíamos escala en Amman.

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