Mauritania 09

Poblado en el desierto Mauritano

Actualmente estamos en Ouagadougou (Burkina Faso) esperando a que nos devuelvan los pasaportes con los visados de Ghana. Nos ha pillado el fin de semana así que toca esperarse hasta el lunes para recoger el pasaporte. 30 días una sola entrada 15000 CFAS. 6 meses multientrada (que es el que cojemos esta vez nosotros) 36000 CFAS.Os haré un resumen rápido de nuestro breve paso por Mauritania.

La salida de Marruecos fue más lenta que otras veces porque había bastante gente y nos revisaron por dentro el chiquitín (por encima, ya que con Fez se les quitan las ganas de entrar y remover cosas). El cacho de “tierra de nadie” tan roto como siempre (pero cuándo van a arreglar ese destroza coches!). La entrada en Mauritania sin ninguna complicación. Cambiamos algo de dinero en la frontera. Nos paramos en Nouadhibou en el camping Abba, nos encontramos con un amigo mauritano que tiene Sebastián y los tres nos fuimos a comer y a charlar de todo un poco. Por la tarde hicimos el seguro, algunas compras y prontito a la cama que al día siguiente tocaba panzada de kilómetros. Al día siguiente nos levantamos prontito y emprendimos ruta a Nouakchot.

Mezquita en la gasolinera a mitad de camino entre Nouadhibou y Nouakchot

Sabíamos que había una gasolinera a más o menos medio camino que es donde solemos comer. El problema fue que después de comer como generales vamos a poner gasoil y na de na, que no había. Seguimos camino a sabiendas de que no encontraríamos otra así que no quedó más remedio que tener que desmontar un jerrycan y bajarlo con la cuerda para dar de papear al chiquitín. En los puestos que encontraréis en el camino que tienen gasóil os pedirán de 600 a 800 Ouiyas el litro. 2-3 € el litro.

Llegamos a la capital Mauritana y nos fuimos directamente al camping de la playa. Lo pasamos bien paseando y jugando con Fez por la playa. Por eso nos gusta este sitio porque por lo demás no tiene ni el más mínimo servicio. A la mañana siguiente salimos de Nouak. dirección Rosso. El paisaje todo el camino fue tremendamente hermoso. La lluvia había calado y a los habituales, aunque no por eso menos fascinantes, colores blanco, rosado y rojo-naranja de la arena y azul intenso del cielo ahora había que añadir el verde de la vegetación propia de la zona que lo inundaba todo, convirtiendo el paisaje en una experiencia única para los sentidos. Recuerdo que no podía ni por un segundo apartar la vista de ese decorado de película de Hollywood en el que me encontraba inmersa. Es uno de los recorridos más guapos que hemos hecho hasta ahora en este viaje. Teníamos pensado cruzar a Senegal por la pista de Diama que no la habíamos hecho nunca pero cuando llegamos a Rosso nos dijeron que estaba impracticable por las lluvias así que tocaba tragarse el coñazo de Rosso.

Comenzaremos por la llegada triunfal. 300 policías que te veían como un jamoncito apunto para ser mordisqueado y que se negaban a abrirte los portones si no les dabas el correspondiente cadeau. Sebastián tuvo que sacar en estos momentos su labia y experiencia en Africa para dejarles clarito que na de na y que le abrieran la puerta que tenía prisa (cara de mala leche, autosuficiencia y mucho morro). El siguiente paso fue conseguir que la poli nos sellara los pasaportes con la salida (1000 Ouiyas que se toman por el morro pero como te lo ponen en el papel de salida para que puedas embarcar parece muy legal). En la aduana para hacer la salida del chiquitín tuvimos que esperar hasta las 3 de la tarde ya que de 1 a 3 está cerrado. Os cobrarán 2000 Ouiyas con el correspondiente recibo (Otra mordida inevitable). EL último trámite es comprar el ticket del ferry. En nuestro caso, pagamos 5000 Ouiyas cosa que a la larga nos costó la última mordida. Me explico. Después de estar como 4 horas allí plantados esperando a que nos “tocase” subir al ferry con un calor de morirse y después de habernos camelado a todos los militares, policías y otras corruptelas que por allí pululan, y siendo ya el último ferry del día, nos topamos con el encargado del embarque que quería que pagáramos 7500 Ouiyas en vez de 5000. Total, otra manera de metértela a lo cual accedimos dulcemente ante la idea de quedarnos una noche entera en el bonito, agradable y simpático pueblo de Rosso…;-) Solución abrazo de Sebastián al queridísimo encargado 5000 CFAS en el choque de manos de ambos y de golpe y porrazo pasamos de quedarnos en Rosso a ser los primeros en embarcar. “Sa se Rosso mon ami”.

En el ferry que une los Rossos

Sobre las 7 de la tarde llegamos a la otra parte de la amadísima y pintoresca frontera de Rosso. El primer trámite es fácil y rápido de pasar. La policía te pegará un polvo con su correspondiente recibo (para que vayas al wc) de 5000 CFAS. A continuación, y sin polvo, tendrás que esperarte un par de horas a que venga el encargado de aduanas (el cual estará cenando en su casa) para que te selle el pasavan o lese passe y pagarás un impuesto de 2500 CFAS. Durante el tiempo de espera puedes aprovecharlo, como nosotros hicimos, para realizar tu seguro senegalés o el CDAO si piensas visitar otros países CDAO aparte de Senegal. Cuando terminamos con todo esto y pasamos lo controles aduaneros que encontraréis a la salida de Rosso ya era de noche. La carretera a Sant Louis estaba llena de socabones a diestro y siniestro así que decidimos pararnos y pasar la noche en el hotel 1000 estrellas (nos plantamos en el primer pueblo que encontramos ya que había llovido mucho y era el único sitio seco y seguro de no quedarnos embarrados que podíamos encontrar de noche)

Fotos de Mauritania en Flickr

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