Mali 09

0
Peul seminómadas
Después de toda la movida de Kayes, tocó disfrutar por una de las partes menos conocidas y por tanto, menos maleadas por el turismo, el oeste. Tanto la gente como los paisajes que nos encontramos fueron simplemente entrañables y hermosos. Recordamos con una sonrisa las agradables y divertidas veladas compartidas con los niños de los poblados. El hacernos enteder (no suelen hablar casi francés), el merendar todos juntos, el poner un poco de musiquita, el miedo que les da Fez y lo que se ríen con ella, las caras que ponen de alucinados ante cada cosa que hacemos, sacamos, o lo que sea, las travesuras que se hacen unos a los otros. En fin, esos pequeños y mágicos momentos de los que podemos disfrutar la gente que viaja por su cuenta. La carretera de Kayes a Diema sin problemas. Entre Diema y Didieni conocimos al cordobés Rafa y compañía (participantes del Rally a Ouagadougou) que subían poco a poco para España con algún problemilla en el 4×4. Afortunadamente pudieron solucionarlo en el camino y llegaron sin mayores problemas a España. ¡Un saludo para todos ellos!
Por Didieni coincidimos con algunas familias fulani seminómadas. Siempre que los hemos encontrado van sólo las mujeres y los niños (quizá algún “viejo”). Llevan sus carros, tirados por burritos, llenos a rebosar con sus pertenencias. Qué simpáticos que son!
Por la noche, vimos que Fez se lamía mucho su patita trasera. La revisamos y vimos que la tenía hinchada. Tenía una herida. Como una perforación. Sebastián comenzó a empujar y evualá. Una cabeza blanca empezó a asomar. Siguió empujando y comprobamos que lo que había dentro era, ¡qué alucine!, una larva, un asqueroso gusano blanco y pequeño que se movía sin parar. Le limpiamos bien, la desinfectamos y le pusimos su pomada para las heridas. La pobre ni lloraba ni se movía. Sabía perfectamente que la estábamos curando, por mucho que eso que le hacíamos le pudiera doler. Sólo un par de veces dejó escapar un leve llanto de dolor. Fue muy valiente! Después de estar un rato con ella haciéndole mimitos y tranquilizándola, la pusimos en su camita para que descansara. En cuatro días lo tuvo curado, alguna mosca vironera le habría picado.

Tráfico caótico en Bamako

En Bamako nos alojamos en el Hotel-Camping Djoliba, a orillas del Níger. El sitio es muy amplio aunque está muy mal aprovechado. Tiene piscina y bar-restaurante. La comida muy buena. Es el único sitio de Bamako que conocemos que te dejan acampar con tu vehículo. En Bamako sacamos el visado para Burkina, cambiamos dinero, fuimos al super y nos piramos. En las capitales cuanto menos mejor.

Niño arrastrando su juguete por las calles de Segou

De Bamako nos fuimos a Segou donde pasamos un día genial paseando, haciendo fotografía, haciendo unas risas con los de las tiendas de souvenirs que nos querían vender de todo, con las mujeres y los críos en el mercado. Segou nos gusta bastante porque es muy tranquilo.

Después enfilamos hacia San donde paramos unas horas porque era día de mercado y despúes de San a Djenne. Esta ruta es la más clásica de todas pero la verdad es que la zona es espectacular. Especialmente en época de lluvias donde el verde intenso contrasta sobremanera con el marrón rojizo de los poblados. Las mezquitas de barro de estilo sudanés le dan el toque final.

Mercado de los lunes frente a la Gran Mezquita

En Djenne encontramos a nuestro amigo del año pasado “loctite”. ¡Cómo había crecido! Estaba hecho todo un muchachote con su pendientito super fashion. ¡Qué gracioso!. Le hemos prometido mandar un libro francés-español para que pueda avanzar en su estudio de nuestro idioma. El mercado como siempre abarrotado de gente aunque menos que en otras ocasiones y menos tribales. Pasamos un día y medio muy guay por allí perdidos.

La siguiente parada obligada fue Mopti, más que nada para hacer algo de fotografía, ya que ya habíamos estado en infinidad de ocasiones. Pillamos un muy buen sitio y estuvimos muy tranquilos (¡qué raro!) trabajando unas horas. La ciudad, tan locura como siempre.

De Mopti enfilamos hacia Bandiagara para entrar en Burkina por la frontera de Koro-Tou. Tuvimos que estar una noche por allí acampados porque la pista estaba cortada por la “barrera de la lluvia”.

Si quieres ver más fotos de Mali puedes visitar nuestra galería en Flickr

SÍGUENOS EN REDES SOCIALES